viernes, 23 de diciembre de 2011

Bailando con el diablo de Sherrilyn Kenyon


Sinopsis:

Es el más peligroso de los Cazadores Oscuros... Zarek no confía en nadie, a veces ni en sí mismo; tan solo cree en su habilidad para eliminar a quien se interponga en su camino. En vida sufrió el tormento de la esclavitud. Con los Cazadores Oscuros, de destierro y desconfianza. Sin embargo, sobre él se cierne ahora la condena definitiva. Todo su destino queda en manos de una sola persona, juez único de su existencia. Y es a ella, Astrid, a quien Zarek finalmente abre una puerta que creía haber cerrado para siempre.

Opinión personal:

Zarek es sin duda el más peligroso de los cazadores oscuros, y el hecho de estar medio muerto, de nuevo en Alaska, y con una diosa loca a punto de freirle no le hace demasiada gracia. Por lo que cuando llega a su antigua casucha en medio del frío polar está de muy mal humor.

En este nuevo libro de la saga, Artemisa y Ash están más presentes que en los anteriores libros y la verdad es que eso me encanta. Se que el libro va de Zarek, pero me encanta Aquerón (Ash), es taaaaan misterioso y tengo tantas ganas de llegar a su libro que no se si cogerlo directamente y dejarme de historias. Pero bueno, vayamos al grano.

Ash intercede ante Zarek cuando Artemisa quiere acabar con él. Por lo que decide enviar a alguien que decida si Zarek es o no es culpable de todo lo que ha hecho y si merece morir. Por ello escoge a Astrid, hermana de las tres personas más buenas del mundo (véase la ironía), nuestras amigas las Moiras, y la cual en su vida ha juzgado a nadie inocente.

Y así, es como llega Astrid a la historia. Debido a su trabajo de jueza y su obligada parcialidad, la ciegan durante el tiempo que esté con el "acusado". Por ello nunca podrá ver a Zarek, excepto en pocas ocasiones. Y así es como Zarek y Astrid pasan dos semanas encerrados en la misma casa.

La historia entre ambos se me antojó muy bonita, lenta, con un Zarek bastante agrio y difícil de convencer, pero que poco a poco se va dejando llevar. Aunque no me gustó demasiado el hecho de que Zarek esté todo el rato recordando su oscuro pasado, y un poco (aunque con razón, que no digo que no) lamentándose de sí mismo. Aún así, la historia es diferente, ya que Zarek es diferente.

Comentar también la apariencia de Simi, un pequeño demonio que me ha encantado. Lo más gracioso que me he encontrado. El hecho de que se quiera comer a la diosa pelirroja y fofa (según ella) la hace absolutamente encantadora y peligrosa. Pienso estar alerta ante este impredecible personaje que tanto me ha hecho reír.

La verdad es que me encanta esta saga, y ahora que tengo el quinto gracias a mi amiga invisible, empezaré pronto con el próximo. Todos los libros son diferentes y tienen algo de especial y recomiendo especialmente este libro (ayuda bastante el hecho de que aparezca bastantes veces Ash).


Por otro lado, estoy programando la entrada de los Premios Inocnscientes 2011, y espero venir pronto con las reseñas de Los crímenes del Big Ben de Y. S. Lee y Laila Winter y el corazón de las sombras de Bárbara G. Rivero.

¡Un beso!

2 comentarios:

Lunamara dijo...

No conocia tu blog!! te sigo!! me sigues??;)

Oly dijo...

Me encanta, lo he leído incontables veces... pero tengo que reconocer que aun adorando a Ash, casi siempre me salto sus escenas en este libro... yo no aguanto a Artemisa xDDD
Simi como dices simplemente genial ;)
Besos