lunes, 21 de noviembre de 2011

Ni de Eva ni de Adán de Amélie Nothomb


Sinopsis:

Amélie Nothomb se sube en Tokio a la montaña rusa de una hilarante educación sentimental en brazos del muy delgado y muy oriental Rinri, un ávido lector que sueña con entrar en la orden del Temple. Amélie, decidida a aprender japonés enseñando francés a los autóctonos, conoce a Rinri en un bar. Pero, pocos días después, la relación entre maestra y alumno dará paso a una hermosa historia de amor. Distintos episodios nos sitúan, una vez más, ante una rica y peculiar visión de Japón, la de alguien nacido allí pero cuyos orígenes son occidentales, y donde la percepción de la alteridad cobra los más variopintos matices. Nothomb analiza sus experiencias desde una perspectiva casi antropológica nunca exenta de ironía. La diversión está asegurada, pero también la ternu-ra e incluso la melancolía…, porque cuando Nothomb escribe en primera persona fascina, divierte, hace pensar y hace reír.

Opinión personal:

Es la primera novela que leo de esta autora y me ha encantado. Es autobiográfica, Amélie nos cuenta su experiencia en Tokio, su país natal pero en el cual no vivió demasiado tiempo. Empieza a dar clases de francés a un joven llamado Rinri, un personaje muy curioso donde los haya. La historia avanza entre ellos dos.

Amélie tiene una curiosa manera de ver el mundo, siempre con optimismo y con un toque de agudeza e ingenio. Rinri por otro lado es un personaje extraño con una extraña manera de ver las cosas. El libro es una oportunidad para conocer Japón y sus sitios más destacados y las costumbres de Japón también, así como su gastronomía o la manera de pensar que hay allí.

No estoy muy inspirada hoy, pero la verdad es que puedo decir muy segura que me ha encantado. Podría destacar un montón de escenas del libro que tienen un toque muy especial, pero es tan corto que solo merece la pena leerlas.

También cabe decir que para mí, la narrativa de Amélie se me hizo muy cercana. Es como si una amiga me estuviera contando las cosas que iba haciendo, y, que cuando acabara el libro, simplemente se acabaría una etapa. Por esa misma razón, estoy deseando leer otros libros de Amélie (sobretodo autobiográficos) porque parece como si te fueras a reencontrar con una vieja amiga. Es una sensación extraña la que sentí con este libro.

Comentar que quizás el final no me gustó tanto. Se me hizo algo imprevisible y rápido aunque muy del estilo de la autora, supongo que a muchos les habrá encantado el final, todo son gustos.

No voy a hacer una reseña larga, el libro es muy corto, y, creo que es mejor leerlo sin saber nada de él. Es bastante probable que te enganches de inmediato y que te sorprenda constantemente. También te reirás con los pensamientos irónicos de Amélie sobre todo lo que le parece extraño de los japoneses, aunque adore ese país.

Bueno, llevo mucho tiempo sin reseñar un libro, ciertamente, pero tenía que leer los de clase. Ahora estoy con uno de Sherrylin Kenyon, de la saga Dark Hunters, así que espero tener pronto otra reseña y no haceros esperar tanto.

Un beso y hasta otra.

1 comentario:

Shorby dijo...

Me gusta bastante esta autora, tengo pendiente este precisamente en casa =)

Besotes